La Comisión Europea ha hecho el anuncio público del programa Interreg Europe. La fecha límite para presentación de solicitudes es el 30 de junio de 2017 y pueden participar en asociaciones, municipios, cámaras de comercio, diputaciones, empresas públicas, fundaciones, gobiernos regionales, las organizaciones no gubernamentales, organizaciones empresariales y PYMES.
Esta convocatoria tiene como base apoyar el intercambio de experiencias y mejores prácticas entre los actores regionales de toda Europa con el objetivo de integrar las lecciones aprendidas en otros mecanismos de cooperación regional.

Basado en las tres prioridades de Europa 2020 (crecimiento inteligente, sostenible e integrador), el objetivo general es:
Mejorar la aplicación de los programas, especialmente los destinados a la meta de inversión para el crecimiento y empleo y cooperación territorial europea, a través del intercambio de experiencias y políticas de desarrollo regional.

Los objetivos específicos se centran en:
1-  Mejorar la aplicación de medidas de políticas de desarrollo regional y programas en el ámbito de las infraestructuras y capacidades en el campo de la innovación y la investigación.
2-  En el ámbito de las PYMES, apoyo en el ciclo de vida de la empresa: desarrollo, crecimiento e innovación.
3-  Transición a una economía de bajas emisiones de carbono.
4-  Protección y desarrollo del patrimonio natural y cultural.


El año 2017 está lleno de celebraciones en Europa. Hace 15 años que usamos el euro como moneda única, y hace 30 que existe el programa de la Unión más popular, el Erasmus, que ya ha dado cobertura a cinco millones de jóvenes estudiantes europeos. Pero el aniversario más significativo es el de los 60 años del Tratado de Roma, el pistoletazo de salida oficial de la actual Unión Europea.

Firma de los Tratados de Roma el 25 de marzo de 1957 / AP

El 25 de marzo de 1957 (mañana, pues, se cumplen los 60 años) Bélgica, Francia, Luxemburgo, Holanda, Italia y Alemania firmaron los que, de hecho, fueron los Tratados de Roma, que establecieron la Comunidad Económica Europea (CEE) y la Comunidad Europea de la Energía Atómica (Euratom), embriones de la actual UE.

Hoy mismo, la Oficina del Parlamento Europeo en Barcelona organiza una celebración institucional con una charla entre el historiador y escritor británico Keith Lowe y la periodista Carme Colomina sobre pasado, presente y futuro de Europa.

Y mañana, Roma acogerá una reunión de jefes de Estado y de Gobierno de la UE. En el encuentro se adoptará una declaración con motivo del aniversario, en un acto que también contará con los presidentes de las tres grandes instituciones europeas: Antonio Tajani, del Parlamento Europeo; Jean-Claude Juncker, de la Comisión Europea, y Donald Tusk, del Consejo de la UE.


Imagen de la reciente Jornada de Europa en el Parlament de Catalunya

El Consell Català del Moviment Europeu (CCME) celebró ayer su asamblea general, que sirvió para renovar a Xavier Ferrer como presidente y a Joaquim Millán como secretario general. El papel del Ayuntamiento de Terrassa sigue siendo importante, ya que continúa representando a los ayuntamientos en el Comité Ejecutivo.
El CCME es una asociación plural e independiente formada por grupos y personas que desarrollan actividades europeístas en Cataluña. Está integrada por una amplia representación de la sociedad catalana: partidos políticos, empresas y sindicatos, municipios, universidades, asociaciones económicas, profesionales y académicas, con vocación de ser el reflejo de la pluralidad profesional, ideológica y política de la sociedad civil en Europa. El CCME es miembro del Movimiento Europeo Internacional, creado en 1948 después de la celebración en La Haya el Congreso de Europa.
El vínculo del Ayuntamiento de Terrassa con el CCME durante el 2016 ha sido constante. Durante la Semana de Europa en los Municipios, la CCME participó en la organización y difusión en Terrassa del concierto Pinzellades d’Europa en el Auditorio Municipal; una charla sobre tradiciones culturales en la UE; una sesión informativa sobre el plan Juncker, y el Día de Europa. En el apartado de premios, el CCME reconoció la tarea de la Biblioteca Central de Terrassa con un Diploma de Europa.


Carmen Aalbers con Pere Montaña y Ton Estapé

Terrassa, junto con su sistema urbano, es una de las once ciudades europeas que participan en el proyecto SPIMA: un ambicioso estudio que pretende analizar las características de cada territorio con respecto a la planificación estratégica y gestión de temas transversales en toda la zona. Unos días atrás, una investigadora de la Universidad de Wageningen (Países Bajos), Carmen Aalbers, visitó Terrassa para iniciar la segunda fase del proyecto con cinco entrevistas con diferentes actores capaces de contribuir con su idea de área metropolitana desde diferentes perspectivas y temas. Desde la universidad holandesa están dando forma a un estudio que busca identificar las políticas que permitan una mejor cohesión territorial y ver cuáles son las posibilidades de cada territorio, con una dimensión vertical u horizontal, y teniendo también en cuenta la singularidad de un territorio muy cerca de una gran ciudad como Barcelona.
Los cinco entrevistados fueron el Sr. Pere Montaña (como especialista en planificación y desarrollo urbano); Sr. Manuel Pérez (ámbito educativo y social); Sra. Dolors Puig (universidad y conocimiento); Sr. Ignasi Cusidó (empresa) y Sr. Ignasi Giménez (político). En las entrevistas estuvo presente el Sr. Ton Estapé, jefe de la planificación urbana de la ciudad de Terrassa.
El programa pretende reforzar el papel de las áreas metropolitanas que tienen en cuenta aspectos fundamentales como la sostenibilidad, cooperación territorial, impacto territorial y la economía verde, entre otros.
En el caso del Sistema Urbano de Terrassa, que también incluye Sant Cugat del Vallès, Rubí, Sant Quirze del Vallès, Vacarisses, Viladecavalls, Castellbisbal, Matadepera, Rellinars y Sant Llorenç Savall, cuenta con un área de 348 km2. Las otras ciudades europeas que participan en el proyecto son SPIMA: Praga, Viena, Lille, Brno, Turín, Lyon, Bruselas, Zurich, Oslo y Akhersus.


A final de este mes de marzo, la Comisión Europea dará inicio a la tercera edición del Premio Capital Europea de la Innovación, para escoger la ciudad que acompañará a Barcelona (2014) y Ámsterdam (2016) en este exclusivo listado. Este año el ganador recibirá un millón de euros para ampliar sus actividades en este capítulo, mientras la segunda y tercera clasificadas recibirán 100.000€. La inscripción estará abierta hasta el 21 de junio de 2017. El concurso está abierto a ciudades de los estados miembros de la UE o países asociados al programa de investigación e innovación de la UE Horizon 2020; que tengan más de 100.000 habitantes, y que desarrollen actividades innovadoras iniciadas después del 1 de enero de 2016.

Des del Ayuntamiento de Terrassa, el capítulo de la innovación se está trabajando de forma muy proactiva. Este mismo 2017, de hecho, se ha llevado a cabo la entrega de la primera edició de los Premios Muncunill a la Innovación. En la primera edición de la Capital Europea, Terrassa ya fue una de las 58 ciudades del continente que presentaron candidatura.

Enlace al web del premio a la Comisión Europea


“El TTIP, de hecho, no existe, ya que todavía se está trabajando”. Así comenzó ayer el jefe de comunicación de la Comisión Europea en Barcelona, ​​Mark Jeffery, su presentación en Terrassa de un debate sobre el tratado de libre comercio que, desde 2013, negocian la Unión Europea y los Estados Unidos. El acto estaba organizado por el Ayuntamiento de Terrassa a través de los servicios de Relaciones Europeas y el de Desarrollo Económico, recogiendo una propuesta de resolución presentada al pleno por los grupos municipales TeC, ERC-MES y CUP para que la ciudadanía cuente con más elementos para entender un tema tan complicado. El teniente de alcalde de Desarrollo Económico, Industria y Empleo, Miquel Sàmper resaltó la necesidad de “explicar el estado actual de la cuestión y su posible desarrollo futuro”.
El Vapor Universitari, pues, acogió la conferencia-debate, que sirvió para poner sobre la mesa puntos a favor y en contra del Tratado Transatlántico de Comercio e Inversión (conocido como TTIP por sus siglas en inglés). Jeffery defendió que “sin exportaciones la crisis sería aún peor. Si estamos saliendo de la crisis es porque exportamos”, además de señalar que 30 millones de puestos de trabajo en la Unión Europea dependen de este comercio internacional. Según Jeffery, de origen inglés pero instalado en Cataluña desde hace años, “hay que respetamos las diferencias pero potenciamos el comercio” y explicó que los esfuerzos en las negociaciones pasan por mejorar temas como la sostenibilidad (con normas sobre el medio ambiente que se están recogiendo), la protección de las inversiones o evitar la competencia desleal. Por ello, cree que hay que eliminar algunos obstáculos burocráticos y directos pero “manteniendo unos estándares de calidad”.
Una segunda parte del acto fue el debate que se estableció entre los asistentes y Jeffery. Una de las dudas que surgieron en la conversación fue sobre la poca transparencia que hay en el proceso, especialmente desde los Estados Unidos, y el riesgo de que las multinacionales saquen más beneficio que las pymes de todo. Jeffery señaló que las pequeñas empresas también podrán beneficiarse del TTIP, ya que “sabrán dónde encontrar las licitaciones”, además de indicar que “en EEUU también hay un fuerte tejido de pymes, por lo que también les interesa que haya un capital específico para su participación”.
Jeffery explicó que puede que el TTIP no prospere, ya que “al final, será una decisión política”, pero puso sobre la mesa cuáles cree que son las alternativas: La primera, “no hacer nada”, pero así considera que continuarán habiendo obstáculos “como aranceles, burocracia y barreras para nuevas normativas”, mientras en muchas zonas del mundo “ya hay acuerdos bilaterales que hacen que seamos menos competitivos desde Europa”. La segunda, mantener 28 políticas comerciales nacionales (una por cada Estado miembro), pero detalló que, de hecho, la Comisión Europea puede hacer propuestas que, al final, deben ser aprobadas democráticamente por 28. Otras alternativas pasarían por una política comercial europea e incluso por una de mundial. Esta última, “poco probable, aunque sería la más justa, ya que podría tener en cuenta las realidades de todos los países, ya sean más o menos desarrollados”.
El teniente de alcalde de Cultura, Innovación y Proyección de la Ciudad, Amadeu
Aguado, cerró el acto señalando la necesidad de contar con foros como este para “dar una visión del estado actual del tratado, ya que hace cuatro años que se está negociando y su final aún es incierto “. Aguado recordó que, como grupo municipal, el PSC “está en contra del TTIP”, aunque también señaló que algunas dudas generadas en un principio sí es cierto que se están debatiendo e incorporando a las negociaciones, como ahora la posibilidad de que las pymes puedan seguir siendo competitivas. El teniente de alcalde expuso cuestiones que todavía hay que mejorar, como las que hacen referencia a la propiedad intelectual, la circulación de transgénicos o la apertura de sectores públicos a empresas privadas.

Noticia en Canal Terrassa


Òscar Pericas / Jordi Torrents

¿Cuál era el principal objetivo cuando se creó la Unión Europea? Muchos pensarán que fue un motivo puramente comercial, pero en realidad “fue el de promover la paz”, en un continente convulsionado por dos grandes guerras mundiales. Este es uno de los argumentos que ayer explicó el profesor de Derecho Internacional y de la UE Adrià Calvet, en una charla, en inglés, dirigida a alumnos de cuarto de ESO de la escuela El Cim en la sala Europa del Vapor Universitari de Terrassa. Asistieron 90 personas, entre alumnos y profesorado, de las cuales más de 30 eran de escuelas de Alemania, Rumanía y Escocia, ya que El Cim está participando en un proyecto europeo titulado The voice of young Europe en el programa Erasmus +, y que tiene como objetivo hacer reflexionar a los jóvenes sobre qué Europa queremos para su futuro y sobre su implicación en la participación democrática. La escuela contactó con el servicio de Relaciones Europeas e Internacionales del Ayuntamiento para organizar esta charla, que Calvet tituló EU citizenship: Do you feel european? Rights and benefits of living in the EU (Ciudadanía de la UE: ¿Te sientes europeo? Derechos y beneficios de vivir en la UE). Antes de su ponencia, el concejal delegado del servicio de Relaciones Europeas e Internacionales, Amadeu Aguado, recordó que “nos encontramos en un momento de gran importancia para la Unión Europea y los Estados y ciudadanos que formamos parte de ella”, en una época con amenazas importantes como “la escalada de los populismos y la regresión del concepto de democracia”. La directora de El Cim, Sílvia Samaniego, también remarcó la apuesta europeísta de la escuela (que también ha participado en proyectos europeos Comenius, ofrece a los alumnos cursos intensivos y ha apostado por trabajos de síntesis en Irlanda e Inglaterra) y que el el Ayuntamiento “nos abriera las puertas cuando hicimos la propuesta”.
Calvet hizo un repaso de la historia de la Unión Europea, haciendo especial énfasis en los objetivos fundacionales de los años 50, que tenían que ver con “promover la paz, la libertad, la seguridad y la justicia, el mercado interno y la unión monetaria y económica “, y en unos valores vinculados “a la libertad, los derechos humanos y la dignidad humana”, aunque los pone en duda viendo lo que ocurre actualmente con la situación de los refugiados. El profesor de la Rovira i Virgili de Tarragona detalló a los alumnos como la unión nació con apenas seis estados y cómo, gradualmente, fue creciendo a 9, a 10, a 12 (en 1986, cuando se incorporó el Estado español) y hasta los 28 actuales, aunque por primera vez en la historia puede pasar que un estado miembro marche, en referencia al Brexit británico.
En todo momento, Calvet remarca la vocación de unión, ya que la UE la forman grandes estados, pero también otros como, por ejemplo, Malta, que apenas cuenta con 400.000 habitantes, una población equivalente a la de Terrassa y Sabadell juntas. El sentimiento de ser europeo, añadió, quizás todavía no está del todo consolidado, pero considera significativo que ya haya partes del mundo donde alguien ya habla contigo diciendo que eres “europeo”. Para reforzar la potencia de la UE, Calvet señala que “más de la mitad de la ayuda humanitaria del planeta proviene de la Unión”, mientras el 24% es de Estados Unidos y el 8%, de Japón, sin olvidar un dato bastante significativo como es el número de medallas olímpicas de deportistas de la UE, muy superiores a las de las otras dos grandes potencias, Estados Unidos y China.
Calvet remarcó su sentimiento europeo debido a que “he viajado, he hecho de voluntario, he estudiado y he trabajado en distintos lugares de Europa gracias a los tratados de movilidad. Soy, pues, hijo de la Unión “. Como europeo, pues, “puedo circular gracias a los acuerdos de Schengen”, pero incluso “puedo votar en elecciones municipales y europeas de cualquier estado miembro con el único requisito de vivir y estar empadronado”.
Al terminar su charla, los alumnos pudieron hacerle varias preguntas que repasaron temas como, entre otros, el multilingüísmo, la relación de Europa con Rusia, el papel de Donald Trump, la OTAN y una posible futura ampliación de la UE.

Enlace sobre el acto en el informativo de Canal Terrassa: Canal Terrassa