En el artículo anterior “Contaminación acústica y Salud” definimos que era un sonido, ruido, qué entendíamos como contaminación acústica y su repercusión en la salud. Estas definiciones eran importantes para entrar en contexto y poder desarrollar este artículo. Pero primero de todo debemos diferenciar que es un emisor y un receptor de ruido.

Un Emisor es cualquier actividad, infraestructura, equipo, maquinaria o componente que genere contaminación acústica y se clasifican en 13 tipos: 1)Automóviles, 2)Ferrocarriles, 3)Aviones, 4)Infraestructuras viarias, 5)Infraestructuras aeroportuarias, 6)Infraestructuras portuarias, 7)Infraestructuras ferroviarias, 8)Maquinaria y equipamientos, 9)Construcción de edificios e infraestructuras, 10)Actividades industriales, 11)Actividades comerciales, 12)Actividades deportivas/recreativas o de ocio y 13)Actividades domésticas. Como podemos observar, hay muchos tipos de emisores de ruido y, para cada una de las actividades, hay una rigorosa normativa (como por ejemplo la Ley 37/2002 del 17 de noviembre del ruido, Ley 16/2002 del 28 de junio de protección contra la contaminación acústica, Decreto 176/2009 del 10 de noviembre que aprueba el reglamento de la Ley 16/2002, Ordenanzas reguladores de ruido y vibraciones, entre otras) donde se especifica el nivel de emisión de ruido permitido, franja horaria,… llegando a ser sancionables si no se cumplen.

Cualquier persona puede ser un Receptor de ruido y la percepción de esta es diferente para cada uno de nosotros. Es muy difícil cualificar de manera objetiva cuando un ruido es molesto o agradable porque es una percepción subjetiva de cada persona y es por este motivo que se cuantifican los ruidos cuando se emiten o se producen.

El nivel de ruido que detecta el oído humano varía entre los 0 y los 120 decibelios (dB), conocido este último valor como “Umbral de dolor”, ya que a niveles superiores pueden producirse daños físicos en el tímpano. A continuación, podremos observar un gráfico de la escala de ruido (Fig. 1):

Figura 1. Escala gráfica de los niveles de ruido que podemos encontrar en el día a día y como pueden afectar a nuestra salud. Fuente: datos extretos de las webs: https://sites.google.com/site/1285educacionartisticamusica/home/actividadeshttp://contaminacionacustica.net/efectos-de-la-contaminacion-acustica-sobre-la-salud/

Legados en este punto, nos podemos preguntar ¿cómo se mide el ruido? ¿Qué dispositivos tenemos instalados en nuestra ciudad para medir el ruido? ¿Qué se hace con los datos recopilados? Los sensores de monitorización del ruido que tenemos instalados en 11 puntos de nuestra ciudad, son del modelo TA120 de CESVA (Fig. 2). Estos sensores miden el ruido de manera continua (24h/7d) con mucha precisión y se camuflan con el mobiliario urbano (farolas, luminaria, tancas, ballas publicitarias,) y, por tanto, si vamos por las calles nos costara verlos si no sabemos que buscamos. Hace falta tener en cuenta que estos sensores son fijos, pero ¿qué quiere decir esto exactamente? Quiere decir que, para que funcione y envíe datos de medición a la plataforma Sentilo, han de estar permanentemente conectados a la red eléctrica y a una conexión directa a internet mediante un cable de Ethernet.

  • Figura 2. Aparato de medición de ruido TA120 del fabricante CESVA, instalados en la ciudad de Terrassa. Fuente: Cesva (https://www.cesva.com/es/productos/sensores-terminales/TA120/).
    Una vez presentado el dispositivo i antes de explicar el funcionamiento de lectura del ruido en un determinado lugar, haremos un pequeño inciso sobre cómo se clasifica el ruido i que se ha de tener en cuenta para realizar la decisión de este.
    En la ciudad podemos tener 3 tipos de ruido (Elvira, 2018):
  • Ruido continuado y estable
  • Ruido continuado y variable
  • Ruido de corta duración y de carácter impulsivo (ejemplo: golpes, cargas, …)

El tiempo de captación del ruido es muy variable, y depende del tipo de estos que se quiere medir. El ruido más fácil de captar es un continuado y estable, ya que la duración de medida es entre 15 y 60 segundos y debe recoger todo el ciclo de ruido. Por los ruidos continuos y variables, el tiempo de captación debe recoger al menos un ciclo de ruido mientras que los de corta duración e impulsivos la duración de la mediación debe ser la más corta posible y que sea representativa. Como puede observarse, antes de hacer la medición, hay que conocer el tipo de ruido a analizar y la normativa a seguir para hacerla (metodología a seguir, legislación, tipo de actividad, ubicación, tipo de aparato a utilizar, .. .) y no es una tarea fácil hacerlos.
Los 11 sensores que están distribuidos en la ciudad, están configurados para hacer una medición del ruido ambiental acumulado por segundo y minuto.
Actualmente, la principal dificultad que encontramos en el análisis de los ruidos que capta el sensor, es que el ruido que detecta y envía a la plataforma es complejo, es decir, no diferencia cada una de las fuentes de sonido que hay en la calle ( por ejemplo el ruido del bus, las personas, los coches …,), ya que no se detectan separando las frecuencias. Este es un factor que nos gustaría estudiar y esperamos que pronto haya en el mercado el dispositivo que nos lo permita hacer.

Referencias bibliográficas:

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Categorías: General

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