En los artículos anteriores de “Contaminación acústica y salud”  y en el de “Como se mide el ruido” se introdujeron algunas definiciones y como se media el ruido. Si hacemos un breve recordatorio, se comentó que los aparatos de medida que hay actualmente, detectan el ruido acumulado en un determinado intervalo de tiempo. Esto hace bastante complicado, con la tecnología actual, saber cuántos decibelios (dB) emite una determinada fuente de ruido si se producen muchos a la vez.

En el 2017, mientras se preparaba el escenario y se llevaba a cabo uno de los conciertos del Festival de Jazz en Terrassa ubicado en la Plaza Vieja, se pudo realizar un estudio de los decibelios de ruido que producían los diferentes sonidos que se emitían. Los datos recopilados se compararon con los emitidos en el mismo momento una semana antes (Fig. 1).

Figura 1. Grafica de los decibelios de ruido que se detectaron durante el concierto y comparados con la semana anterior. Fuente: Ayuntamiento de Terrassa.

La mayoría de nosotros, hemos visto en las películas como se prepara un concierto, empezando con la llegada de los camiones con el material y la descarga de estos, la instalación del escenario, pruebas del equipo y del sonido para, finalmente, llevar a cabo el concierto.
Pero primero de todo, explicaremos el grafico de la figura 1, para facilitar la comprensión y haremos un especial énfasis en las dos tonalidades de azul que se pueden ver. La tonalidad azul claro hace referencia a las lecturas de ruido que se generaron una semana antes del concierto, concretamente el día 11/03/2017 mientras que la tonalidad azul oscuro hace referencia a las lecturas de ruido captadas durante las etapas de preparación del concierto y durante este.

En un día normal, el nivel de ruido registrado es bastante regular, aproximadamente sobre los 60 decibelios (dB), pero ese sábado 18 de marzo de 2017 los vecinos vivieron un día diferente.
Al principio, parecía un sábado como cualquier otro, con mucha tranquilidad y calma, donde los vecinos del centro escuchaban el repicar de las campanas de las 9 de la mañana de la Parroquia de Sant Esperit mientras desayunaban. Pero pasadas las 9, empezaron a notar movimiento. Comenzaron a escuchar circulación de camiones, descargar objetos pesados, golpe de martillos, … Un ruido más alto de lo normal y, los más curiosos, se acercaron para saber que pasaba. Que sorpresa se llevaron al ver que estaban montando un escenario para un concierto y no uno cualquiera; sino el escenario para la Bcn Jazz Orquestra & Susana Sheiman (https://www.jazzterrassa.org/ca/node/38841) que empezaba a las 12 del mediodía.
La instalación del escenario y su infraestructura finalizó y, pasadas las 10, empezaron las pruebas del equipo donde los técnicos se encargaron de estudiar el espacio acústico de la plaza, instalar y hacer pruebas de micrófonos, amplificadores, … Una vez toso el material estaba preparado, los artistas comenzaron a hacer pruebas de sonido para dejarlo todo a punto para el concierto. Aunque los técnicos estaban acostumbrados a preparar conciertos, siempre se ponían nerviosos cuando llegaba este momento; ya que el éxito de un concierto dependía de esta fase y no tenían mucho margen de tiempo. Las personas empezaron a llegar y se agrupaban delante del escenario hablando animadamente entre ellos y sonriendo, algunos estaban de pie, otros sentados en las sillas habilitadas cerca del escenario. Todo iba sobre la seda y, por fin, a las 12 empezó el concierto. Fue un éxito y las personas no paraban de aplaudir cuando acabó a las 14h.

Si observamos el grafico de la figura 1, se puede detectar cuando empezaron el montaje generando un ruido por encima de los 70 decibelios (dB) con picos un poco por encima de los 80dB. Se identifica fácilmente cuanto duran as pruebas del equipo y de sonido y que nivel de ruido generaban en cada caso. Durante el concierto, aparte de conocer el inicio, el final, el descanso entre canciones y el nivel de ruido que emitían, es interesante observar que, una vez finalizado el concierto, el ruido registrado mediante el sonómetro, a medida que avanza el tiempo, se acerca a los niveles registrados la semana anterior, siendo cercanos a los 62-65dB normales durante el día.

Este estudio de ruido fue posible ya que era una zona controlada, sin muchos cambios ni factores que distorsionaran el ruido que detectaban los sensores. Esperamos que próximamente se puedan instalar sensores de ruido espectral en nuestra ciudad para poder conocer el nivel de ruido emitido por cada una de las fuentes emisoras (obras, circulación de vehículos ya sean motos, autobuses, coches, camiones, chillidos, …) y se puedan llevar a cabo políticas y cambios para mejorar la calidad acústica de nuestro entorno.)

 

Referencias bibliográficas:

Be Sociable, Share!
Categorías: General

0 commentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *