Terrassa sigue avanzando en su modelo de ciudad inteligente con iniciativas que integran tecnología, datos y participación ciudadana. Uno de los proyectos más destacados es Terrassa Edificios Inteligentes: Los edificios construyen la Smart City, una iniciativa que convierte los edificios en nodos inteligentes capaces de generar datos tanto sobre su funcionamiento como sobre el entorno urbano.

Esta información permite mejorar la gestión municipal, impulsar nuevos servicios públicos y avanzar hacia una ciudad más sostenible, eficiente y centrada en las personas.
El origen del proyecto
El proyecto tiene su origen en 2018, cuando el Ayuntamiento de Terrassa se presentó al Plan Nacional de Territorios Inteligentes, impulsado por Red.es y financiado con fondos europeos FEDER.
La propuesta fue seleccionada entre diversas candidaturas y se situó entre los proyectos finalistas a nivel estatal, con una financiación total de 2,5 millones de euros, cofinanciados entre Red.es y el propio Ayuntamiento.
Este hito consolidó la apuesta de Terrassa por la transformación digital y el uso de los datos como herramienta clave para la gestión municipal.
Un proyecto construido con la participación de la ciudad
Desde las primeras fases, el proyecto se planteó como una iniciativa abierta y colaborativa.
Entre 2018 y 2020 se desarrolló un proceso participativo a través de la plataforma Participa Terrassa, donde la ciudadanía aportó propuestas en ámbitos como:
- Energía y sostenibilidad
- Medio ambiente
- Salud y bienestar
- Movilidad
- Seguridad

Estas aportaciones, junto con la colaboración de entidades como la UPC, ADIF, FGC o Mútua de Terrassa, permitieron definir los distintos casos de uso del proyecto.
De la idea a la ejecución
Una vez definidos los objetivos, el proyecto se desplegó en un total de 169 edificios de la ciudad, de tipologías muy diversas: escuelas, equipamientos deportivos, bibliotecas, hospitales, mercados o estaciones de transporte.
Para hacerlo posible, Red.es, con la colaboración del Ayuntamiento, adjudicó el proyecto a la empresa IMESAPI, encargada de desplegar la infraestructura tecnológica necesaria.
Una ciudad basada en datos
Con la instalación de sensores IoT y dispositivos de captación, los edificios se convierten en puntos distribuidos de observación de la ciudad.
Además de generar información sobre el consumo energético, las condiciones ambientales o el funcionamiento de los equipamientos, estos edificios también permiten obtener datos sobre su entorno, como la calidad del aire, los niveles de ruido u otras variables ambientales.
De este modo, los edificios dejan de ser únicamente infraestructuras físicas para convertirse en una red de captación de información que ayuda a comprender mejor qué ocurre en la ciudad en tiempo real.
Los datos recopilados se integran en la plataforma municipal y se transforman en conocimiento útil para mejorar la toma de decisiones, optimizar recursos y desarrollar nuevos servicios digitales para la ciudadanía.
Mirando hacia el futuro
El proyecto Edificios Inteligentes representa una apuesta clara por un modelo de ciudad que aprende de sí misma y de su entorno a través de los datos.
Más allá de la tecnología, los edificios se convierten en elementos activos de la infraestructura digital urbana, aportando información relevante para conocer mejor el territorio, anticipar necesidades y dar respuesta a nuevos retos urbanos.
Con esta iniciativa, Terrassa continúa consolidándose como referente en innovación y transformación digital aplicada al servicio de la ciudadanía.
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